La iniciativa reunió a 20 participantes de distintas facultades y programas de postgrado, combinando formación teórica y práctica, acompañamiento entre pares y reflexión crítica sobre las brechas de género en la carrera académica.
Por: Victoria Godoy – Periodista InES Género UACh
Con una jornada de cierre marcada por el diálogo colectivo, la entrega de diplomas y el intercambio de experiencias, el Proyecto InES “Conocimiento + Género UACh” finalizó la primera versión del Programa de Mentorías: Formación Integral para la Carrera Académica, instancia formativa que durante varios meses acompañó a 20 académicas y estudiantes de postgrado de la Universidad Austral de Chile (UACh) en el impulso y fortalecimiento de sus carreras académicas.
La actividad se desarrolló en el Centro de Extensión del Campus Los Canelos e incluyó el Diálogo Colectivo “Construir academia juntas: aprendizajes y proyecciones”, espacio en el que participantes y mentoras compartieron los principales aprendizajes del proceso, así como los desafíos pendientes para avanzar hacia una carrera académica más equitativa.
Formación integral con perspectiva de género
El programa fue diseñado a partir de un diagnóstico institucional sobre las dificultades estructurales que enfrentan las mujeres y diversidades en la academia, tales como la sobrecarga laboral, menor acceso a redes de colaboración, barreras simbólicas de género y desigual visibilidad en espacios de publicación y divulgación científica.
En ese contexto, los cinco módulos de aprendizaje abordaron de manera articulada dimensiones clave para el desarrollo académico: normativa universitaria y carrera académica, construcción de redes de colaboración, escritura científica y estrategias de publicación en revistas indexadas, formulación de proyectos nacionales e internacionales, y estrategias de oratoria, comunicación efectiva y divulgación científica, integrando herramientas prácticas con espacios de reflexión y acompañamiento entre pares.

La directora alterna de InES Género UACh, Dra. Cynthia Vergara, destacó que se trató de una propuesta “integral y estratégica”, orientada no solo a entregar herramientas técnicas, sino también a fortalecer la confianza, la agencia académica y la comprensión crítica de las reglas —explícitas e implícitas— del campo científico.
“La valoración es altamente positiva. Observamos un nivel muy alto de compromiso de las participantes, provenientes de diversas disciplinas, lo que enriqueció los aprendizajes. Asimismo, las mentoras destacaron el equilibrio entre herramientas técnicas y espacios reflexivos, así como la consolidación de redes de apoyo que trascienden el propio programa de mentorías y que constituyen uno de los impactos más relevantes desde una perspectiva de sostenibilidad institucional”, comentó.
Por su parte, la Dra. Paula Flores, académica de la Universidad de La Frontera y de la UACh, relatora del programa e integrante de Innova Género, destacó el valor formativo y humano de la experiencia, “las relatorías abordaron áreas fundamentales para el crecimiento académico y fuimos testigo del impacto que estos aprendizajes generan en las participantes. Pero, además, se consolidó un grupo muy comprometido, que transformó cada sesión en un espacio seguro de intercambio y colaboración. Esa dimensión comunitaria es uno de los principales activos de este programa”.

Asimismo, agradeció a InES Género UACh por impulsar la iniciativa y relevó la necesidad de dar continuidad a este tipo de espacios formativos, orientados a abordar de manera guiada las brechas de género en la academia, “esto pues, la mentoría se constituyó como una instancia ampliamente valorada, dando cuenta de la urgente necesidad de generar espacios guiados para abordar las brechas de género en la academia”, agregó.
Voces de las participantes
Uno de los puntos a destacar del programa fue la convivencia entre investigadoras en formación y académicas con extensas trayectorias institucionales, generando un de aprendizaje horizontal, intergeneracional e interdisciplinario.
Gabriela Narváez, estudiante del Doctorado en Ciencias con mención en Ecología y Evolución, valoró especialmente haber accedido a esta formación en una etapa temprana, “este es mi último año de doctorado y estas mentorías me sirvieron muchísimo para entender qué se necesita para iniciar una carrera académica. Hoy tengo claridad para preparar currículum, postular a becas o a un postdoctorado. Me siento agradecida y en ventaja, porque muchas académicas comentaban que les habría encantado tener esta experiencia antes. Y algo muy importante, es que después de cada clase compartía lo aprendido con mis compañeras de programa, porque creemos que esto debería ser una experiencia a la que todas puedan acceder”.
Desde la otra vereda, Jessica Godoy, enfermera y académica del Instituto de Enfermería de la UACh, con más de 15 años de trayectoria en la universidad, señaló que el programa cubrió una necesidad en su formación, “llevo varios años en la academia y aun así esto me aportó enormemente, sobre todo en publicación científica y en áreas donde nunca había recibido capacitación formal, como comunicación para la divulgación, manejo del cuerpo y de la voz. He buscado cursos en distintos lugares, pero este programa integra todo lo que una necesita para avanzar. Para quienes recién comienzan es un regalo, y para nosotras, que llevamos tiempo, también es una oportunidad de reparación formativa”.
Además, agregó que “muchos de estos aprendizajes ya los estoy transfiriendo a mis estudiantes y tesistas: desde cómo estructurar una presentación, cómo comunicar resultados, hasta cómo pararse frente a una audiencia. Esto no solo mejora su desempeño académico, sino también su confianza en el aula y en espacios científicos”.
En una línea similar, Erika Briceño, académica del Instituto de Producción y Sanidad Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias, con 12 años de experiencia en la UACh, enfatizó el valor práctico de los contenidos, “los módulos nos ayudaron a acortar el camino, con orientaciones muy concretas para cumplir las exigencias de la carrera académica. Haber recibido estos conocimientos al ingresar a la universidad habría marcado una gran diferencia. Ojalá la institución pueda incorporar este tipo de formación de manera permanente, incluso desde los programas de magíster y doctorado. Hoy, gracias al programa, puedo compartir estos conocimientos con mis estudiantes de pre y postgrado, apoyarlos en la preparación de presentaciones, proyectos y artículos, y acompañarlos mejor en su proceso formativo”.
Por su parte, Viviana Ponce, estudiante del Doctorado en Ciencias Humanas de la Facultad de Filosofía y Humanidades, comentó impactos directos en su productividad académica, “yo no soy una investigadora joven y me había costado mucho publicar. Gracias a las herramientas de la mentoría volví a postular artículos que antes habían sido rechazados y fueron aceptados. Hay un antes y un después en mi carrera académica. Esta formación va mucho más allá de lo teórico: enseña la estructura real de investigar y comunicar”.
Además de los aprendizajes adquiridos, las participantes coincidieron en destacar el clima de confianza, colaboración y apoyo mutuo que se construyó durante el proceso, así como la conformación de redes interdisciplinarias que se proyectan más allá del cierre formal del programa.
El grupo estuvo conformado por funcionarias, académicas y estudiantes pertenecientes a la Unidad de Género y a las facultades de Ciencias; Ciencias Agrarias y Alimentarias; Ciencias Económicas y Administrativas; Ciencias Veterinarias; Ciencias de la Ingeniería; Filosofía y Humanidades; y Medicina. Asimismo, participaron estudiantes de los doctorados en Ciencias Humanas (mención Discurso y Cultura), Ciencias (mención Biología Celular y Molecular), Ciencias (mención Ecología y Evolución), Ciencias Médicas y Ciencias de la Ingeniería; y de los magísteres en Ciencias (mención Salud Animal), Ingeniería Mecánica y Materiales, Desarrollo a Escala Humana y Economía Ecológica, e Inclusión Social.
Cierre colectivo

La jornada concluyó con la entrega de diplomas a las 20 participantes, en una ceremonia calificada como emotiva y significativa, que incluyó un número musical de cuerdas y contó con la presencia de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para la Macrozona Sur, Dra. Sandra Orellana Donoso, autoridades universitarias UACh, mentoras, familiares y personas cercanas a las graduadas.
De este modo, el Programa de Mentorías: Formación Integral para la Carrera Académica, iniciativa del Proyecto “InES Conocimiento + Género UACh” ejecutada por la consultora Innova Género, culminó como una experiencia pionera en la UACh, orientada a reducir brechas de género, fortalecer trayectorias académicas diversas y promover una cultura universitaria más equitativa y colaborativa.
Finalmente, la Dra. Cynthia Vergara señaló que se espera que la universidad pueda reconocer esta experiencia como una buena práctica institucional y avanzar en su proyección y continuidad, integrándola a políticas permanentes de desarrollo académico, formación continua y apoyo a la investigación, “de esta forma, se contribuiría a la sostenibilidad de las acciones de igualdad de género, fortaleciendo una cultura académica que valore la diversidad de trayectorias, promueva la excelencia con equidad y reconozca el impacto estructural de este tipo de programas en la producción de conocimiento” concluyó la Directora Alterna de InES Género UACh.

